31.5.14

EN PLENA COMUNIÓN




EN PLENA COMUNIÓN
Gracia de Resurrección
PAPA FRANCISCO
Las divergencias no deben asustarnos, ¡no deben asustarnos! Y paralizar nuestro camino. Tenemos que creer que, al igual que fue removida la piedra del Sepulcro, así también podrán ser removidos todos los obstáculos que todavía impiden la Plena Comunión entre nosotros. Será una gracia de resurrección, que ya hoy podemos pregustar. Cada vez que pidamos perdón los unos a los otros, por los pecados cometidos, contra otros cristianos y cada vez que tengamos el coraje de conceder y de recibir este perdón, nosotros experimentamos la Resurrección. Cada vez que se superen antiguos prejuicios, tenemos el coraje de promover nuevas relaciones fraternas, nosotros confe-samos que Cristo verdaderamente ha resucitado. Siempre que pensamos el futuro de la Iglesia a partir de su vocación a la Unidad, brilla la luz de la mañana de Pascua.
No nos olvidamos en nuestras oraciones de tantos otros hombres y mujeres que, en diversas partes del mundo, sufren a causa de la guerra, de la pobreza, del hambre; así como de los numerosos cristianos perseguidos por su fe en el Señor Resucitado.
PAPA FRANCISCO EN TIERRA SANTA
En el Santo Sepulcro con el Patriarca Bartolomé
DOMINGO 25 DE MAYO DE 2014


30.4.14

Permiso, Gracias, Perdón.




MATRIMONIO
Permiso, Gracias, Perdón.
PAPA FRANCISCO
“Algunas veces, les he dicho que algo que ayuda mucho en la vida matrimonial son tres palabras. Tres palabras que se tienen que decir siempre. Tres palabras que tienen que estar presentes en la casa: permiso, gracias, perdón. ¡Las tres palabras mágicas! Permiso: para no ser intrusivos en la vida de los cónyuges. Permiso: 'Pero, ¿qué te parece? ¿eh? Permiso. Me permito... ¿eh?'. Gracias: agradecer al cónyuge. 'Gracias por lo que has hecho por mí. Gracias por esto'. La belleza de dar las gracias. Y como todos nosotros nos equivocamos, hay otra palabra -que es un poco difícil de decir, pero que hay que decirla-: 'Perdona, por favor. ¿Eh?, perdona'. ¿Cómo era?  Permiso, gracias y perdón. Repitámoslo todos: ‘Permiso, gracias y perdón. Con estas tres palabras, con la oración del esposo por la esposa y de la esposa por el esposo, y con hacer las paces siempre antes de que termine el día: el matrimonio saldrá adelante. Las tres palabras mágicas, la oración y hacer las paces siempre. Que el Señor les bendiga y recen por mí. ¡Gracias!
DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN LA AUDIENCIA DEL MIÉRCOLES 02 DE ABRIL DE 2014